¿Sabías que el ácido hialurónico, famoso por sus aplicaciones en cuidado de la piel, está ganando terreno en la odontología? Sí, esa misma sustancia natural que ayuda a mantener la piel suave y flexible ahora está siendo reconocida por sus beneficios en nuestra salud bucal.

Este artículo explora cómo el ácido hialurónico, reconocido por sus propiedades regenerativas, está siendo aplicado en el ámbito odontológico. Desde su capacidad para mejorar la cicatrización y promover la hidratación de los tejidos hasta su influencia en tratamientos periodontales y estéticos.

Tabla de contenidos

Uso del ácido hialurónico en odontología

El ácido hialurónico se ha convertido en uno de los tratamientos más utilizados en la clínica dental, especialmente para el cuidado y la regeneración de las encías. Sin embargo, sus aplicaciones no se limitan aquí. Veamos a continuación cuáles son los principales tratamientos odontológicos en los que se emplea:

  • La articulación temporomandibular (ATM) es esencial para funciones básicas como masticar y hablar, pero también puede ser susceptible a dolores y limitaciones de movilidad. El ácido hialurónico gracias a sus propiedades lubricantes ayuda a reducir la fricción y el desgaste, lo que puede aliviar el dolor y la incomodidad asociados con la ATM disfuncional. Pero su papel va más allá, también contribuye a reducir la inflamación en estas articulaciones potenciando una mejor movilidad de la mandíbula. 
 
  • Una de las aplicaciones más destacadas del ácido hialurónico está directamente relacionada con la regeneración de los tejidos gingivales. Cuando las encías han sufrido algún tipo de daño, este compuesto puede ser utilizado para rellenar áreas que han perdido su forma o firmeza. Además de esta función de relleno, el ácido hialurónico actúa como un agente antiinflamatorio y antibacteriano, ayudando a prevenir la acumulación anormal de líquido en los tejidos dañados. Esto garantiza no solo una regeneración completa del tejido, sino también una recuperación más rápida y cómoda.
 
  • De la misma manera, este compuesto se utiliza en áreas donde se necesita aumentar la cantidad de hueso, ya sea para preparar el sitio para la colocación de implantes dentales o para reparar defectos óseos. Una de sus principales funciones es estimular la formación de nuevo tejido óseo, lo que facilita la integración de los implantes y mejora la estabilidad dental.

Ácido hialurónico en estética bucal

  • Conforme envejecemos, es común que la piel alrededor de los labios pierda firmeza y se reseque, lo que puede resultar en la formación de arrugas verticales. Sin embargo, el ácido hialurónico ofrece una solución efectiva para combatir este proceso natural del envejecimiento a través de la estética dental. Esto no solo mejora la apariencia estética de la sonrisa, sino que también puede tener beneficios funcionales al mejorar la función y la comodidad del paciente al hablar y comer. 
  • La «sonrisa gingival» es un fenómeno donde la proporción entre la encía y los dientes está desequilibrada, con la encía ocupando más espacio del deseado al sonreír. Para abordar este problema estético, entra en juego el ácido hialurónico. Este compuesto nos permite mejorar la estética de la sonrisa al aumentar el volumen del marco perioral, logrando así un descenso natural de la sonrisa sin sacrificar su movimiento. Es importante destacar que este procedimiento no consiste en rellenar los labios, sino en una técnica precisa de inyección de ácido hialurónico en puntos estratégicos.

¿Qué tipo de ácido hialurónico se emplea?

Existen dos principales tipologías de este componente: el reticulado y el no reticulado. Cada una presenta unas características que lo hacen efectivo para un tipo de intervenciones u otras.

Es importante tener en cuenta que estas tipologías se centran en la composición molecular del componente de modo que cuanto más reticulado más densidad presentará, y por contra cuanto menos, menos será su densidad. 

El ácido hialurónico reticulado, al ser más denso, exhibe una mayor consistencia y rigidez, lo que lo hace más duradero con el tiempo. Por otro lado, el ácido hialurónico no reticulado, al ser más ligero e inestable después de su aplicación, generalmente se utiliza como complemento para la hidratación.

En su forma natural este no está reticulado y se descompone a un ritmo más rápido. El entrecruzamiento con el ácido reticulado es un proceso que permite unir moléculas lineales de ácido hialurónico para obtener nuevas estructuras formadas por varios filamentos con mayor peso molecular.

Esta unión entre el ácido hialurónico natural con el reticulado en una  concentración alta ofrece ventajas en la cirugía dental tales como una presencia prolongada que afecta positivamente al proceso de curación, propiedades hidrofílicas, o bien mejoras de la adhesión celular, entre otros.

Veamos a continuación, cuáles son los beneficios principales que tiene dicho componente para nuestra salud bucal.

Beneficios del ácido hialurónico en odontología

Como bien han sido previamente exploradas en nuestros artículos anteriores, es importante destacar las propiedades fundamentales del ácido hialurónico. Estas no solo son relevantes para la salud y la estructura del cuerpo humano, sino que también juegan un papel crucial en la mejora de la salud bucal y la estética dental.

A continuación, profundizaremos en cómo estas propiedades benefician específicamente el campo de la odontología.

Uno de los beneficios principales del ácido hialurónico es el que se obtiene cuando se emplea para promover la curación de heridas bucales. Este componente se convierte en un agente regulador clave en la prevención de formación de coágulos, el proceso inflamatorio, y la reparación y maduración del tejido. Estudiemos de qué manera este componente pone a prueba su efectividad en cada una de las fases de la curación de una herida.

Inicio del Proceso de Curación

En las etapas iniciales, gracias a su capacidad de absorción del agua el ácido hialurónico llena y expande el tejido alrededor de la herida facilitando que los neutrófilos, un tipo de glóbulo blanco, pueda combatir posibles infecciones. Además, ayuda a prevenir el crecimiento excesivo de nuevos vasos sanguíneos e incentiva la eliminación de tejido muerto.

Etapa de Reparación

El ácido hialurónico puede regular la inflamación durante la cicatrización de heridas. En la etapa inflamatoria, puede ayudar a reducir la actividad de las enzimas inflamatorias y promover la comunicación entre las células inflamatorias y la matriz extracelular de la herida, lo que contribuye a una cicatrización más efectiva y controlada. Adicionalmente, tiene un efecto antioxidante ya que actúa como limpiador, protegiendo las células del tejido dañado.

Etapa de Maduración

¡Pero eso no es todo! En la fase final de la cicatrización, también promueve la formación de nuevos vasos sanguíneos en las heridas, lo que garantiza un suministro de sangre adecuado, y estimula la proliferación de fibroblastos, que son células importantes para la cicatrización.

Junto a la cicatrización de las heridas, y considerando sus aplicaciones, los beneficios que nos puede brindar este componente son muchos. Desde la hidratación hasta la regeneración tisular. Pero cabe destacar que también puede llegar a ocupar un papel relevante en la prevención de caries dental. Una àrea bucal bien hidratada es menos propensa a acumular placa, bacterias y por consiguiente formar sarro. Es por este mismo motivo que hay productos como son las pastas de dientes y enjuagues bucales que contienen ácido hialurónico para fomentar un equilibrio bucal.

ácido hialurónico en odontología

Como hemos abordado en artículos previos de nuestro blog, el ácido hialurónico posee propiedades de importancia fundamental para diversas funciones fisiológicas y estructurales en el cuerpo humano. 

Más allá de sus funciones principales, este compuesto desempeña un papel significativo en procesos regenerativos motivo por el cual se ha convertido en uno de los mejores aliados para la regeneración de las encías y la mucosa bucal. En cirugía bucal, el uso de ácido hialurónico emerge como una herramienta versátil y prometedora. ¡Es realmente sorprendente el potencial del ácido hialurónico para impulsar la regeneración de tejidos en la boca!

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